domingo, 6 de noviembre de 2016

Zoé Robledo y Diego Luna presentan Corrupcionario Mexicano

La democracia mexicana no será auténtica hasta que seamos un país de personas libres que no va por el dinero sino por las acciones que salven a su nación, afirmó el senador chiapaneco Zoé Robledo al presentar el Corrupcionario Mexicano en el senado de la República
En presencia del presidente de la organización no gubernamental Opciona, Alejandro Legorreta González, el actor y productor mexicano Diego Luna, el legislador por Chiapas destacó las aportaciones de la sociedad civil en la generación de acciones que combaten la corrupción.
 “El Corrupcionario Mexicano es un libro iniciativa de la sociedad, es un libro para que riamos pero, sobre todo, para que reflexionemos. Es un compendio de términos y frases coloquiales que, aunado a ilustraciones de moneros, reflejan las prácticas de corrupción en México, la obra es una invitación a que no seamos tolerantes a la corrupción e impulsemos los cambios que el país necesita" señaló el legislador chiapaneco
En ese sentido Zoé Robledo recordó que la iniciativa 3de3 nació de un encuentro con Eduardo Bohórquez, director de Transparencia Mexicana, y de la idea de hacer algo para mejorar al país.
 “Pensábamos que debería de ser una acción, no solamente un discurso. Una acción desde la clase política, que demostrara no solamente un compromiso genuino por la transparencia, sino tendiera un puente hacia los ciudadanos que nos han perdido toda la confianza y que cada vez que hablamos la mitad deja de escuchar y la otra mitad piensa que lo que decimos son solamente mentiras”, señaló.
El legislador chiapaneco reiteró que para que la democracia mexicana sea auténtica, México debe ser un país de gente libre, “que no va por la despensa, que no va por la mochila, que no va por la dádiva, que no va por el dinero; que va por las convicciones a salvar a su nación”.

Por su parte el actor y productor mexicano Diego Luna subrayó que “este Corrupcionario puede dejar en quien lo lee una sensación amarga. La corrupción no es un problema cultural como dice el presidente. Es un problema sistemático que nos atañe a todos sobre las decisiones que tomamos día a día y la educación es una de las salidas. Los ciudadanos debemos ejercer presión a la clase política para combatir la corrupción pero también deberíamos servir como ejemplo” finalizó.