José Rivera
Tonalá, 18 de julio de 2013, Conmemoran el 141
aniversario luctuoso de Don Benito Pablo Juárez García, autoridades municipales,
la respetable logia Masónica, Juan C. Corzo numero 2, el Patronato de
Arqueología Tonalteco, Club de Leones Internacional, Logia Paramasónica femenil
Apolinar Ramírez Corzo numero 6, quienes rindieron honores con ofrendas
florales en la plaza cívica del Parquecito “Benito Juárez”.
El presidente municipal, Manuel Narcia Coutiño,
recordó al jurista y ex presidente de la Republica, como una persona humilde y
de grandes éxitos de espíritu transformador dentro de su entorno político, que
llego a romper esquemas y paradigmas en donde no interesa en donde emerjas lo
importante es triunfar cuando existe humildad y tener sensibilidad humana para servirle a la
sociedad en donde se debe de considerar que como ejemplo universal entre las
naciones “El Respeto al Derecho ajeno es la Paz”. Así, hoy en día lo consideran
héroe civil de su historia, al Oaxaqueño, nacido en San Pablo Guelatao, en la
zona zapoteca mas marginada de la republica.
También resalto los alcances del gran pensador y
patriota incorruptible, cuya memoria se ha conservado con respeto siempre a su
patria actuación por muchos países del mundo, entre ellos, la misma Francia a
la que venció y la hermana Republica de Colombia que lo nominará por unidad
nacional como “El Benemérito de las Américas”
Manuel Narcia destacó la labor de Benito Juárez
como un símbolo de lucha civil, laica y progresista, ejemplo para alcanzar en
la actualidad la justicia y la igualdad, a fin de garantizar lo que el ideal
juarista promovió.
Benito Juárez nació el 21 de marzo de 1806 en el
poblado de San Pablo Guelatao, Oaxaca, población ubicada en la cadena montañosa
ahora conocida como "La Sierra Juárez" y entonces perteneciente a la
Jurisdicción de Santo Tomás de Ixtlán. Bautizado un día después de su
nacimiento en la Parroquia de Santo Tomás Ixtlán (Copia de la Fe de Bautizo de
Benito Pablo Juárez García, del 22 de marzo de 1806, Los padres de Benito
Juárez, Marcelino Juárez y Brígida García, eran según sus propias palabras
"indios de la raza primitiva del país" que fueron agricultores. Ambos
murieron cuando él tenía 3 años, su madre durante el alumbramiento de su
hermana María Longinos.
Benito junto con sus hermanas María Josefa y Rosa
quedaron bajo el amparo de sus abuelos paternos Pedro Juárez y Justa López
igualmente indios de la "nación zapoteca" y su muy pequeña hermana
María Longinos con su tía materna Cecilia. A los pocos años murieron también
sus abuelos y las dos hermanas mayores de Benito se casaron quedando él
finalmente bajo la custodia de su tío Bernardino Juárez. A partir de entonces
trabajó como peón del campo y como pastor de ovejas hasta la edad de 12 años.
Su tío Bernardino conocía el castellano y se lo
enseñaba a Benito que mostraba entusiasmo en aprenderlo sin embargo las labores
del campo y el hecho de que en el Pueblo no se hablara el castellano no
permitieron que Benito avanzase mucho en su aprendizaje. En su pueblo, como
sucedía en las poblaciones pequeñas, no existía ni la más elemental escuela.
Benito se daba cuenta que quienes aprendían a leer lo hacían viajando a la
ciudad ya sea costeándose una pensión o trabajando como sirvientes en las casas
ricas lo que alimentó su deseo de ir a la ciudad, cosa que frecuentemente le
pedía a su tío que sólo le daba largas.
El día 17 de diciembre de 1818 Benito se fuga de
su pueblo luego de mucho sopesar entre los sentimientos y su deseo de educarse
con destino a la Ciudad de Oaxaca.5 Esta fuga pudo motivarse tras haber perdido
un par de ovejas, Hasta este momento la lengua única de Juárez era el Zapoteco
siendo sus conocimientos de castellano básicos.
Al llegar a la ciudad por la noche del mismo día
Benito le pidió alojo a su hermana Josefa quien trabajaba como cocinera para
una rica familia de un extranjero comerciante de nombre Antonio Maza. Con el
visto bueno del Sr. Maza, Benito se inició cuidando la granja teniendo asignado
un salario de dos reales. La hija adoptiva del Sr. Maza, Margarita Maza, muchos
años después se convertiría en la esposa de Benito.
En pocos días Benito conoció al sacerdote
franciscano de la orden tercera Antonio Salanueva quien le admitió como
aprendiz de encuadernador. En palabras de Benito: "aunque muy dedicado a
la devoción y a las prácticas religiosas era bastante despreocupado y amigo de
la educación de la juventud". El 7 de enero de 1819, teniendo solo 21 días
de haber llegado a la Ciudad, Salanueva recibe a Benito en su hogar y taller
además de ofrecerle enviarlo a la escuela.
Luego de cambiarse una vez de escuela debido a
que no sentía avance en su aprendizaje inicia en "La Escuela Real"
bajo el preceptorado de José Domingo González quien le dio un fuerte regaño por
considerar su escritura deficiente, cuestión que ofendió profundamente al joven
Benito. Quien sufría además junto con los demás niños de su condición indígena
y pobre de discriminación, ya que mientras que el preceptor impartía a los
niños llamados "decentes" a los de su condición les instruía el
ayudante. Por lo anterior Benito abandona la escuela a la que consideraba tenía
un pésimo método de enseñanza y decide aprender por su cuenta.
Percatándose de que los jóvenes seminaristas de
ese entonces gozaban de buena educación y reconocimiento social y apoyado
también por los consejos que le daba su tío Bernardino y a pesar de sentir
"instintiva repugnancia" por los asuntos clericales, decide pedirle
al clérigo Salanueva que lo apoye a entrar al seminario de la ciudad.
Salanueva fue pieza clave en la formación
intelectual de Juárez, al que éste le considerará en el futuro su padrino.
Salanueva tenía entre sus lecturas predilectas las obras de Benito Jerónimo
Feijoo y Las epístolas de San Pablo.
Gracias al apoyo de Salanueva, Juárez logró
salvar el requisito de tener bienes para sostenerse durante sus estudios y de
poseer una lengua indígena como lengua materna, según lo estipulado por las
leyes eclesiásticas de América de ese tiempo.
El 18 de octubre de 1821 inició estudios de
gramática latina en el Seminario de Santa Cruz como capense. En agosto de 1823
concluye estos estudios después de haber obtenido en los dos exámenes
realizados nota de excelente.5 Se le presenta entonces a Juárez una dificultad
grave consistente en que su mentor Salanueva deseaba que él estudiase teología
moral y recibir así las órdenes sagradas, idea que repugnaba a Juárez no sólo
por su desdén hacia lo clerical sino también por la fama que tenían los que a
ese camino aspiraban en el Seminario, a los cuales se les llamaba "Padres
de misa y olla" o "Lárragos". Juárez convence a Salanueva con el
argumento de que su edad no era suficiente aún para ordenarse por lo que,
mientras tanto, podía estudiar el curso de artes. Inicia en el año de 1824
cursando latín, filosofía y teología.
El seminario no era su vocación y en especial le
aburría la teología, clase donde se dormía, Concluye este curso de artes en
1827 después de haber sostenido dos actos en público y aprobado, con
calificación de Excelente nemine discrepante, los exámenes reglamentarios y con
notas honrosas de sus sinodales. No obstante la oposición de su protector
Salanueva, abandonó el seminario y se inclinó por el derecho.
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