José Rivera
Tonalá, 16 de mayo de 2013, La situación de la grave escasez de agua en la
tierra caliente, continúa, al igual que otras muchas ciudades, ahora se debe
vivir con botes, latas, tinacos, cubetas, garrafones, albercas inflables,
tambos dentro y fuera de las casas. Todo lo que sirva para almacenar la poca
agua que les llega ocasionalmente, asi lo dio a conocer Zuly Pérez Laguna,
vecina del barrio las animas.
Quien junto con sus vecinos afirman que la falta
de agua es evidente, pero difiere en las calles, pues algunas familias tienen meses
sin agua, a otros les llega por periodos cortos y en horarios nocturnos, y otros
mas definitivamente deben acarrearla, pues el costo de las pipas promedia los
cien pesos por cada mili litros, cuando el gasto es de 100 litros por persona
diariamente.
“No hay suficiente agua, y la poca que existe es
substraída en forma clandestina en miles de tomas irregulares, sin importar el
grave daño que con eso ocasionan, existen familias que reciben unos 500 litros
por semana, debido a la poca presión hidráulica, No tiene un horario ni un día,
tenemos que batallar mucho con eso”, dijo la ama de casa desesperada.
La familia Jiménez Sánchez compró un viaje de
agua y lleno su tinaco de 3 mil litros para poder abastecerse, pero no le
sirvió de nada, pues el agua fue robada por malos vecinos que cuando la casa
quedo sola le metieron una manguera y sacaron por gravedad.
Otro vecino mas compro un rotoplas pero el techo
no aguanta y lo llenan frente a la casa, ahora sólo es un adorno más de la
fachada. “ni tiene llave lo que dificulta puedan sacar el agua, llevan 3 meses
así y desde entonces están batallando, pero otros tienen más tiempo”,
explicaron.
La “moda” en las colonias ahora es mantener la
manguera conectada a la llave de paso, “pues de esta manera cuando el chorrito se
empieza a escuchara empiezan a acarrear para llenar los depósitos que puedan,
porque las pipas que ha dispuesto el ayuntamiento no se dan abasto ya que
existen personas que sus solicitudes son frecuentes y su uso irracional.
También explica que debe estar al pendiente de la
hora en que les llega el agua, para llenar sus garrafones, pero cuando no hay
agua gasta hasta 100 pesos en comprar el agua de garrafón para preparar la
comida de su familia.
Además mencionó que el agua que se les
proporciona con las pipas es insuficiente pues ya la tienen apartada. “Hay
veces que andan las pipas, pero estas van abasteciendo solicitudes previas, por
lo que hemos llegado al caso extremo de comprar platos y vasos desechables, por
no tener agua para lavar los trastes”.
Otras tácticas que hacen los vecinos es el acarreo
de agua de colonias donde sí hay, para lavar los trastes, la ropa, el baño y el
aseo del hogar; otros buscan familiares que cuentan con el servicio de agua.
“Para lavar la ropa, en su caso doña Rosy, dice yo me voy y la lavo con mi
suegra, cerca del panteón y ahí si hay agua en el poso, por ser parte baja
aseguro”.
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