lunes, 23 de agosto de 2010

Niños son utilizados para pedir dinero


José Rivera
Niños son explotados en las calles a través de la mendicidad, por parte de los adultos que en muchas oportunidades son los mismos padres de familia que los usan para pedir dinero en las calles. Señalo muy molesta la señora Juana Miranda Vázquez, comerciante del centro de la ciudad

Quien dijo se calcula que en el mes, un en la calle, alcanza a recaudar hasta más de un salario mínimo mensual legal vigente, el cual llega a parar a las arcas, no solo de los mismos padres, sino de redes organizadas lideradas por familiares cercanos como tíos o tías, que se encargan de ubicarlos en sectores estratégicos de la ciudad, donde logran obtener el producido que necesitan para subsistir, sin tener que trabajar un solo día.

Una persona adulta de estas o “reclutador”, se encarga de poner a sus propios hijos y hasta de parientes de escasa edad y carentes de necesidades básicas, en un sector determinado de la ciudad, una vez se apoderan del sitio, les pasan revista o los monitorean cada hora para ir recaudando lo que han hecho, hasta terminar un día de trabajo, sin llegar a menoscabar en el tiempo climático, si llueve, hace frío o en algunas oportunidades, sin están enfermos, pues el objetivo es obtener una meta que se trazan en el día.

Frente a esta cruda realidad las autoridades deberían para sacar a estos menores de las calles y no sigan siendo objeto de la explotación de los adultos y de la misma mendicidad.

Debe investigarse a los niños y padres que están en las calles ejerciendo la mendicidad o realizando labores tipificadas como explotación laboral infantil, para concientizarlos que esta practica no es legal conforme a las leyes que amparan al menor, se les debe fijar un acta de compromiso, en el que se señalen que deben ser reintegrados a un actividad escolar y tener un hogar que los proteja, a los niños que están siendo utilizados en actividades estrechamente relacionadas con la mendicidad y la explotación laboral infantil en las calles.

En estas dos actividades ilegales, los adultos se valen de menores que van desde los dos o tres meses hasta los 17 años de edad, esta es una situación aterradora, por que hemos encontrados señoras con bebés o niños entre los cuatro y cinco años de edad, que ya los mandan a pedir monedas solos, también hemos conocido jóvenes adolescentes entre los catorce y quince años que ya están siendo explotados laboralmente por sus cuidadores”.

“En algunas ocasiones cuando los niños van creciendo, el adolescente se va dando cuenta que los están explotando, sin embargo, los padres los presionan, tanto física como psicológicamente, para que vuelvan a la casa con una tarifa que les imponen desde que salen de su casa”,

No hay comentarios: